OPINIONES DE ESOS EVENTOS “SERIOS”

FESTIVAL MONOPORNO BARCELONA (también llamado FICEB o festival internacional de cine erótico de Barcelona, que queda más digno)

El Festival Erótico de Barcelona. Hospitalet de LLobregat. Servidora asistió el 6 y 7 de octubre del 2007. Qué lugar mejor para complacer fácilmente las fantasías morbosas de los visitantes. Salieron complacidos, sí. Pero mi impresión ha sido, que han salido complacidos de un producto que les han vendido e incrustrado en la cabeza.

Una visión del sexo deformada y manipulada en pos de un mercado que mueve mucho dinero.

Un mercado que seguirá existiendo mientras las nuevas generaciones busquen un escaparate donde proyectar el anhelo de vislumbrar el sentido que el sexo tiene en sus vidas.

Un mercado que seguirá existiendo mientras los asiduos consumidores no se detengan a explorar otro tipo de sexualidad por voluntad propia.

Esa sensación interna de excitación, la sensación prohibida que uno va descubriendo paulatinamente en su sistema nervioso, en la sudoración fría, en la voluntad propia del cuerpo, en la vida particular de sus aparatos genitales. El despertar del deseo y la relación íntima con alguien del sexo opuesto (o no). ¿Cómo enfrentarse a esta sensación desconocida? ¿a esta revolución con voluntad propia en medio de la ignorancia y el desconocimiento de nuestro propio cuerpo? Sin duda, la revolución sexual que cada persona vive con sigo misma, es todo un reto en la vida.

Es poca la información que recibimos sobre la sexualidad cuando empieza a despertarse. No nos confundamos. Vivimos en un dilema. Por una parte, parece que vivimos en una sociedad en que la obtención de información sobre el sexo es fácil. Una sociedad que parece haber derribado los muros del tabú. Esa información, a mi parecer, no solamente es insuficiente, sino también del todo equivocada.

Cuando un adolescente echa mano de la información que necesita para comprender qué es el sexo, sólo obtiene este tipo de mercado manipulado y deformado, en pos de enriquecer los bolsillos de cuatro espabilados. Estos espabilados, no sólo abusan del desconocimiento y la necesidad de comprensión de los ingenuos exploradores, sino también, crea un círculo de perversión y explotación a su alrededor de mujeres y hombres que complacen su cuenta bancaria en pos de machacar su cuerpo y su mente. No digo yo que haya personas inteligentes que esten por encima de la moral en este juego de mercado, y que hayan sabido aprovecharse de la demanda, pero por lo general, hay un gran número de actrices y actores porno que malogran su existencia con el oficio. Cuando el adolescente ha aprendido que el sexo es un cúmulo de penetraciones fáciles, cuanto más anales más morbosas, un muestrario diverso de aparatitos masturbadores y un desfile de enfermeras y colegialas abnegadas a un macho dominante, es difícil echar marcha atrás. Estos adolescentes, probablemente continuarán consumiendo este tipo de sexo-porno con consecuencias nefastas para su vida real. Quizás porque sus parejas no satisfarán el ideal de sexo que les han vendido, quizás porque no conseguirán mantener su pene cuatro horas seguidas erecto, quizás porque la realidad, aunque supere con creces a la ficción, no será nunca igual a esas películas que les despojaron de sus primeros orgasmos.

El festival Erotico de Barcelona es una clara muestra de la falta de criterios, puntos de vista e imaginación sobre el sexo. Delante de la decena de escenarios que ofrecían sexo en directo, se amontonaban los visitantes, videoaficionados a tutiplén, buscando el mejor marco para su película. He de destacar la ausencia de hombres en el escenario. Me hace pensar que realmente no es tan fácil excitar el pene a voluntad propia y mucho menos, acabar la faena delante de un sediento público que exige que se les muestre lo que ven en las películas. No vi, sinceramente, ningún machote cinematográfico que demostrara la valía que vende en sus películas. No así pasaba con las mujeres, con repetidos números lésbicos. Vaginas artificialmente oleosas, ligeramente deformadas en pos de recibir todo tipo de artefactos en su interior. Cuántas personas recurriran al recuerdo de esas imágenes cuando estén a solas con su pareja. Cuántas personas, recurrirán al sexo para conseguir la atención que su pareja no les presta en otros ámbitos de su vida. Me han comentado que las actrices porno, acaban por dejar de sentir su propia sexualidad y que les es harto difícil disfrutar con el sexo tras ejercer unos años como actrices porno. A mí me parece un precio muy caro. Han convertido el sexo en una moneda de cambio.
Descubrir tu sexualidad no tiene sólo un camino. No sólo existe el camino del mercado del porno para reconocerse sexualmente humano. Para sentirnos vivos, es fácil el camino de la excitación. El ser humano quiere ver resueltos y complacidos sus deseos. Complacer hoy en día el deseo sexual es fácil. Es cuestión de unos pocos euros o chantajes emocionales. Si ese deseo se ve fustrado, se desencadenan consecuencias que pueden llegar a ser terribles.

El festival erótico, tenía muchas carencias.

Existen más puntos de vista sobre el sexo en la faz de la tierra. Por ejemplo, los orientales. No había ningún stand que tratara el sexo tántrico, comida afrodisíaca, productos aromáticos, ropas, vestimentas exquisitas al tacto. Nada sobre el kamasutra, sobre ejercicios sexuales-mentales, nada que deshechara o pusiera de manifiesto la pobre mentalidad sexual occidental. Ninguna ponencia sobre el significado del sexo en la vida. Mi impresión es que más que un encuentro del sector que trata el sexo, era el encuentro de cuatro empresas monovisionarias explotando el ideal erróneo occidental. Cualquier información contrastada, podría ser un peligro para su mercado.

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